And do you brush your teeth before you kiss? Do you miss my smell? What about me? What about me? What about...?


Va dejando trozos de él por todas partes. Algún día desaparecerá conforme anda.
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sábado, 29 de enero de 2011

Escritores I

He conocido en mi vida muchísimos escritores. Escritores importantes, aficionados a la escritura, escritores noveles, consagrados, cómicos, dramáticos, poetas, narradores.
A raíz de la publicación del libro, además, comencé a entrar en el círculo literario y a ver cómo todos se conocen, todos se leen, todos se critican y publicitan... Yo comencé en esto de la escritura en casa, en mi pueblo, en tardes eternas de aburrimiento en las que leía demasiado, sin criterio, sin parar, sin analizar. Más adelante descubrí el "maravilloso" mundo de los best-sellers: tenía 12, 14, 16 años, no me lo tengan demasiado en cuenta. En cualquier caso, fue también en ese periodo cuando empecé a escribir 'en serio', como lo llamo yo. Comencé por lo fácil: relatos y cuentos. Tenía una idea, generalmente el inicio y el desenlace de una historia; por lo demás, sólo tenía que ir atando cabos para crear el nudo o desarrollo. Era rápido y fácil. No obstante, un día comencé un relato para clase de Lengua sin final definido, así que tuve que continuar por la presión de amigos (mis primeros críticos, y los más benevolentes). Desgraciada o afortunadamente, ese cuento de misterio en el Bagdad de la Edad Media dio lugar a una mitología propia con conspiraciones, personajes reales que conocían a otros ficticios, tramas locas, situaciones inverosímiles y un trabajo de investigación cuanto menos, sonrojante. Pero la escribí, ocupó varios años de mi vida y le di un cierre definitivo. Fue mi primer paso importante en el mundo de la literatura. Para que os hagáis una idea, el protagonista se llamaba Brian Edward Hyde.
Luego, con el cambio de ciudad, de ocupación y la llegada de Internet desarrollé mi faceta de cuentacuentos o relator gracias a una iniciativa que permitía a quien quisiera escribir cientos de cuentos en su blog, El Cuentacuentos. Fue también este lugar mi primer contacto con escritores serios o que llevaban esto de escribir más allá del mero hobby. Aprendí a escribir en esta comunidad, a tener cierta disciplina, a probar distintos puntos de vista, recursos narrativos muy diferentes entre sí, personajes opuestos... Una escuela excelente. Escribí semana tras semana una novela corta titulada Si llueve.... Entonces llegó la revolución. Debido a mi flirteo con diversos certámenes literarios, me ofrecieron la oportunidad de asistir a una escuela de escritores noveles en verano. La escuela duraba una semana y teníamos profesoras escritoras de verdad: Marina Mayoral y Aurora Luque; una para narrativa, otra para poesía. Y éramos treinta noveles de entre catorce y diecinueve años, nos bebíamos la literatura, el cine, la música y la vida.
Éramos inocentes y creíamos en los libros.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Taberna espectral

Muy pronto a la venta: Taberna espectral. Quince historias de fantasmas de NOCTE en 23 Escalones


Es maravilloso cómo todo avanza este año. Ahora mismo, por ejemplo, mientras contesto a una entrevista para la revista Leer, ultimo algún relato o fragmento o texto para que me publiquen en condiciones en libros de verdad. Hoy, sin ir más lejos, me han publicado dos poemas míos (traducidos también al inglés por mí) en la revista estadounidense The Scrambler. Para leerlos, clicad en los nombres:


Y la primera publicación en formato físico, ya mismito, en unos días, Taberna espectral.
Muy pronto a la venta: Taberna espectral. Quince historias de fantasmas
    Muy pronto saldrá a la venta, tanto en formato electrónico como en papel,Taberna espectral, la antología de relatos de fantasmas que hemos preparado para estas Navidades gracias a la colaboración de los escritores de NOCTE y a Juan de Dios Garduño Cuenca, novelista cordobés autor de Y pese a todo (Dolmen Editorial).
   Juntos nos hemos atrevido a compilar quince historias verdaderamente sobrecogedoras creadas por quince de los mejores narradores españoles del género de terror. No puedes perdértela.

No sé si soy unos de los mejores narradores, pero tengo la suerte de ser uno de los quince autores incluidos con mi relato "El después"... historias de fantasmas supongo que de todo tipo: fantasmas con sábanas, con cadenas, con ouijas, sin todo esto, fantasmas que poseen, que asustan, que reprochan... Muertos que andan entre nosotros. Pronto en las librerías. ¡Menuda locura para despedir el año entre escalofríos!

martes, 23 de noviembre de 2010

Rubber

Más allá del límite


Es Rubber una travesura de sus creadores. No tendrá carrera comercial, eso lo sabemos desde los primeros diez minutos de metraje y, sin embargo, se ha convertido en cinta de culto desde su exhibición en todos los festivales por los que ha pasado, donde la acogida ha sido inusualmente positiva.
            Todo el mundo hace hincapié en la falta de lógica de toda la propuesta, pero señores, hay lógica; dentro del género, la tiene. Además, por si fuera poco hay un maravilloso y divertido prólogo en el que hacen partícipe al espectador en ese juego que va a suponer el espectáculo de la ruedecita de marras: nada más comenzar, se cargan la cuarta pared. Luego hay un neumático semienterrado que comienza a moverse. Cobra vida y empieza a rodar por carreteras y más carreteras, y como tiene poderes telequinéticos (ya estamos: ¿puede moverse solo pero no puede reventar cosas?) fulmina cuanto se cruza con él. Como ven, tiene lógica. Es la historia de un neumático asesino. Como la Novia de Tarantino, pero en neumático. Y en comedia.
            El mayor acierto de Rubber es que, en la mejor tradición de la serie Z, no se toma en serio a sí misma en ningún momento. Son frecuentes las alusiones de los personajes al espectador en este juego continuo de metaficción donde se traspasan las barreras y los distintos niveles de narración de un modo inteligentísimo. Es sin duda ésta la cualidad más admirable de la película. Como su representación de la idiosincrasia clásica estadounidense: recurre al western, a los moteles y carreteras desiertas, estaciones de servicio, comida basura, presencia de agentes federales…
            Pero no cesan ahí los aciertos. El cóctel de humor, road movie y western, entre otros géneros, hacen de Rubber una cinta peculiar que vale la pena ver por el sencillo hecho de que se trata de una experiencia única y diametralmente distinta a lo que estamos acostumbrados. Y si no, siempre quedará la excusa de Stephen Spinella, que borda el papel de un sheriff tan pasado de rosca como el resto de la propuesta.
            Podría, en fin, quedar Rubber como una anécdota, un pasatiempo olvidable, una travesura del galo Quentin Dupieux, y no obstante se trata de una película, más allá del mensaje que quiera transmitir (hay quien quiere ver una “evidente” crítica a la industria hollywoodiense), profundamente bella en la forma. Su banda sonora y su fotografía son de primera, con ese toque tan artesanal, sobre todo con los “primeros pasos” del neumático, que pueden recordar al escenario creado por Spike Jonze en Donde viven los monstruos o al cine de producción artesanal propio de los 70 y 80. Más adelante, en la parte violenta, cuando arranca la trama, el principal referente parece un joven Spielberg.
            En definitiva, Rubber es lo más absurdo que ha dado el cine en mucho tiempo cuando quiere ponerse absurda; también lo más divertido cuando quiere ponerse divertida. Y el reflejo de una industria en la que imperan las historias estúpidas a cualquier coste. Habrá que esperar con la mirada en el horizonte el próximo trabajo de Quentin Dupieux. Esperemos.



lunes, 15 de noviembre de 2010

Jose Alberto Arias Pereira siempre quiso ser pintor

¿Cómo le dices a un niño
lo que le puede gustar o no?
¿Con qué cara alimentas
al sistema?

Cuando era pequeño me gustaba dibujar. Al parecer, desde que supe agarrar algo con mis deditos me dio por coger libros y ceras y pasar horas enteras coloreando, dibujando, atisbando las letras para imitarlas más adelante…
         Se me daba bien todo lo que tenía que ver con el papel. Acabé el Micho —la cartilla de lectura— el primero de mi clase, lo recuerdo porque fue una de las primeras victorias que logré en mi vida. También recuerdo que, si nos portábamos bien y hacíamos las cosas rápido, podíamos utilizar el resto del tiempo para jugar o dibujar. Ya entonces tenía una obsesión con captar mi naturaleza, mi entorno en una hoja de papel. Teníamos en el aula de párvulos una imagen, un dibujo de Pinocho muy grande (a mí se me antojaba inmenso con cinco años) y yo me dedicaba a dibujarlo en escala pequeña en mi hoja de papel. Luego se lo enseñaba a la seño, como todo de lo que nos sentíamos orgullosos. Uno de tantos días se me acercó a la mesa y miró mi dibujo, miró el Pinocho de la pared y me dijo:
         —Jose, qué bonito. Un día te voy a dar un rollo de papel para que lo dibujes igual de grande que el de la pared.
         A los cuatro o cinco años las palabras de tu maestra son tu Biblia, de modo que yo lo creí a pies juntillas. No hubo un día de desencanto, no. Acabó el curso y me cambiaron de aula y de maestra, y poco a poco asumí que nunca podría dibujar ese Pinocho gigante, por mucho que me rompiera el corazón tener que asumirlo.´
         Otro de los hechos, ya en la casa, no en el colegio, que me marcaron sin saber en qué momento, fue también sencillo y relacionado con el dibujo. Correría el año 1992 o así, porque a mi hermano pequeño, el recién llegado, le habían regalado un peluche de Curro, la mascota de la Expo de Sevilla. Total, no sé si recordarán que Curro era un pájaro blanco con una cresta y un pico de una tira de colores: uno, que siempre ha sido tan influenciable, hablaba con su madre una tarde de invierno (recuerdo la lámpara encendida y la tela de las faldillas de la mesa) sobre lo que me gustaba:
         —Mis colores favoritos son estos. El azul, el verde, el rojo, el amarillo y el rosa porque son los que salen aquí.
         —Hijo mío, el rosa no. El rosa les gusta a las niñas, no a los niños —me explicó ella, tan convencida de lo apropiado de la respuesta.
         Yo sentí entonces ese atisbo de culpa por hacer algo que no debía hacer (¡gustarme el rosa, el color que les  gusta a las niñas!) pero también esa incertidumbre, la incomprensión de no saber qué malo tenía el color rosa. Supongo que a partir de entonces dejé de colorear la piel de mis dibujos de color rosa y o cambié por el preciado color carne.
         Supongo que con el tiempo aprendí a ser un conformista. Y que todas las promesas sin cumplir, todo lo prohibido siguió conformando el camino que habría de seguir hasta el aquí y ahora.

domingo, 24 de octubre de 2010

La Víspera de todos los Santos

Mi casa fue la que más niños atrajo la noche de Halloween. Se extendió el rumor, como una leyenda urbana, de que en mi casa repartían chocolate y golosinas a puñados. Y de que era absolutamente aterrador. Niños en busca de aventura y azúcar se acercaron en hilera a la calabaza de la entrada. Poco sabían que esa calabaza era hija de la Noche de Brujas, del cementerio del pueblo (de allí la robé) y de mi sangre, y así fue la calabaza devorando las cabezas de los niños y dejando caer sus cuerpecitos bajo el suelo del porche. Poco sabía yo que la Noche de Brujas es también la Noche de los Muertos Vivientes, y ahora los niñitos reclaman mi cabeza.


sábado, 23 de octubre de 2010

El gato escarlata



Yo tenía un gatito blanco, precioso, con pelo abundante y suave como el cachemir. La noche en que maté a papá me observó con gesto impasible desde un rincón, y vino luego a lamer la sangre del hacha. Me tuvo seis días y siete noches despierto con sus chillidos y su continuo frufrú en la puerta del cuarto de papá. Al fin decidí matarlo con un hachazo en el cuello y le saqué la piel para guardar el pelo suave y venderlo. Compré con el dinero que saqué un aparato de música para entretenerme las noches.
            —Roberto —habló la voz de mi padre a través del aparato, y eché a temblar. —Aquí hace frío. No hay nada, no hay más allá. No hay Cielo, Roberto, sácame de aquí.
            Y el gato me miraba al otro lado de la ventana, despellejado, cubierto en sangre, y se lamía la patita. Abrí los tablones de madera para sacar el cuerpo, y ahí estaba el gato, vivo, me miró y comprobé que le crecía pelo rojo como sus músculos. Hace días que aparecen regalos frente a mi cuarto, como los gorriones, varias ratas y ese bebé, ese bebito hinchado. Que alguien adopte al gatito escarlata…

lunes, 27 de septiembre de 2010

Queridos niños (el principio de todo)



Hace nada me acabé Los renglones torcidos de Dios. Maravillosa. Torcuato Luca de Tena nos ofrece una protagonista insoportable por la que nos hace sentir empatía a pesar de todo. Todo tiene lugar en un psiquiátrico. Como en Alguien voló sobre el nido del cuco, pero más real. Con todo tipo de enfermedades. Se nota que el autor se informó bien, pasó tiempo encerrado entre paredes acolchonadas con esos renglones torcidos de Dios, con gente que perdió la cabeza, que nunca la tuvo en su sitio, que la tiene demasiado bien situada... gente excepcional, en cualquier caso.  Me costó decidirme a leerlo, pero un amigo me lo recomendó mucho y me lo regaló. De las
pocas veces que me regalan un libro (no entiendo por qué esto no se da más a menudo). Después de esa lectura tan intensiva (recordemos que lo último que había leído fueron la brillantes novelas de Ricardo Menéndez Salmón: Derrumbe y El corrector, a cada cual mejor) me han entrado ganas de escribir. Ahora estoy leyendo una de las novelas por las que uno se puede sentir orgulloso de leer a Stephen King: El resplandor. Espléndida. La destrucción gradual de una familia narrada a través de los fantasmas de un hotel maldito. Eso es lo bueno que tiene el terror: se le pueden dar mil lecturas, y si se buscan los recursos adecuados se pueden hacer unos análisis más que interesantes. Voy por la mitad del libro, con los primeros acercamientos de Danny, el niño que esplende, a la habitación 217 ("No entres en la habitación 217 por nada en el mundo. Ahí vi cosas terribles"), y con la creciente desesperación de un padre alcohólico... Y eso que aún no están aislados.
              Todo esto lo cuento porque me han dado ganas de escribir. Muchas. Una historia con muchos personajes, cien historias entrelazadas, niños especiales... La novela se titulará Queridos niños, y habla del Apocalipsis y de los supervivientes, de cómo afrontan el fin del mundo... De un nuevo orden mundial. Es una novela de género al cien por cien. Todo nace de un hecho inexplicado e inexplicable. El mal está en todas partes. El miedo. La muerte. El amor. Héroes y villanos. Un hotel maldito. Princesas. Pedófilos. Asesinos. Suicidas...
             Para entrar en el juego, os dejo el primer párrafo de la novela, que dice así:

Todos los niños tienen miedo.
            Bueno, en realidad todas las personas tienen miedo, no sólo los niños. Miedo a envejecer, a la enfermedad, a los espíritus, al mar, a los peluches, a las FARC, a las orugas, a los payasos, a los políticos —disculpen la unión de ideas—, a los curas, a la sangre, a los muertos, a los cementerios, a los adivinos, a una plancha caliente, al fuego, a los perros, a la discriminación, a los aviones, a los bolígrafos. Miedo, en definitiva, a la vida.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Series y series y series y un verano que se acaba (I)

Jessica... se le saltan los colmillos sin querer xD
Ùltimamente no he visto demasiadas series. El verano me ha tenido más atareado de lo previsto, y en cualquier caso los días en Bristol me alteraron todos los planes. A pesar de ello, he logrado ver la tercera de True Blood, que como siempre nos ha regalado momentos únicos. Creo que a estas alturas todos sabemos que no es una buena serie, o al menos no una buena serie tal y como concebimos el concepto de "buena serie". Los efectos son exagerados, las actuaciones pasadas de rosca; sus personajes, pintorescos y las tramas, alucinantes y alucinadas. Una serie imposible, y creo que por ese motivo se nos ha convertido en imprescindible a muchos. Además, para qué negarlo, su reparto tiene un morbazo irrefrenable, desde el nórdico Eric a la pelirroja y eternamente "virgen" Jessica. Todos sus episodios son entretenidos y muy imprevisibles. A ver cómo sigue la cosa en la próxima temporada, que si bien no hemos tenido un gran cliffhanger en plan temporada 1, la situación para casi todos los protagonistas ha cambiado mucho.


Cast de 30 Rock
              Eso por un lado. Ahora, la serie de la que más enamorado estoy: 30 Rock. Reconozco que es una serie a la que cuesta pillarle el punto, tiene un sentido del humor muy particular (bastante inteligente, pero no en plan snob) y sus personajes son bastante arquetípicos. Me río muchísimo, pero muchísimo, a mandíbula batiente con dos de ellos: la grandísima Jane Krakowski y el inenarrabe Jack McBrayer. En serio, no entiendo por qué todo el mundo pone por los aires a Liz Lemon (que es grande, lo sabemos, pero no es para tanto) o, mucho menos, a Alec Baldwin. A quien echo muchísimo de menos es a la amiga y compañera en SNL de Tina Fey, Rachel Dratch, que en la primera temporada aparecía de vez en cuando para hacer de borracha, prostituta eslava o cualquier otro personaje pintoresco. Una lástima que ya no cuenten más con ella. Lo dicho, igual porque la serie tiene lugar en el estudio de una cadena de televisión me tiene maravillado (me pasó lo mismo con Studio 60, que era mucho mejor aunque no era una comedia). Estoy a punto de ventilarme la cuarta temporada, pero no quiero por miedo a quedarme sin comedia fácil de ver y efectiva, que es difícil de encontrar. Entiendo la adulación  por parte de la crítica y los expertos: 30 Rock encaja muy, muy bien en todos sus aspectos, aunque técnicamente no sea más que otra serie de tres al cuarto.
             En  mi búsqueda de la comedia definitiva me he cruzado con nada más y nada menos que Cheers. Me estoy viendo la primera temporada. No sé, una sitcom muy tradicional, sin grandes gags ni bromas desternillantes que basa su valor en la construcción de sus personajes y la relación entre estos. Me ha sorprendido muchísimo lo guapo que era Ted Danson, principalmente porque, aunque no haya envejecido mal, en Damages y Bored to Death tiene el pelo blanquísimo y se le notan los años, por mucho que siga con espíritu de joven arrebatador. Creo que seguiré con la serie porque es una de las míticas, dio lugar a varios spinoffs y bueno, creo que vale la pena, porque ni Friends brillaba en su primera temporada...
             Dexter. Esta serie me puede. Recuerdo que de la primera temporada  llegué sólo a la mitad porque ME ABURRÍA. Todos alababan la composición de Michael C. Hall, pero quienes lo habíamos visto en A dos metros bajo tierra sabíamos que era capaz de mucho más. He seguido la pista al asesino de asesinos por medio de blogs y webs especializadas hasta esta cuarta temporada, donde me obligué a verlo de nuevo para que me sorprendiera y maravillara como al resto de los mortales. ME VOLVÍ A ABURRIR y lo retomé hace un par de meses por ver el grandilocuente final. Sin duda, lo mejor de la cuarta temporada ha sido John Lithgow, a quien conocíamos gracias a esa maravilla que era 3rd Rock from the Sun (¬¬ Cosas de marcianos), y que da vida a un personaje mucho más complejo que el propio Dexter Morgan. Total, la historia de amor de Laguerta me la pelaba mucho, mucho. Es decir, de las tres o cuatro tramas de la temporada sólo me importaba la inquietante relación entre Dexter y Trinity, de modo que me sobraba todo el resto. Me ha sorprendido encontrar a una Julie Benz tan aburrida, con el juego que daba en el Buffyverso (lo siento, los fanes siempre seremos así...) y en definitiva, aunque la cuarta ha sido mejor que la primera, ni Dexter es tan grande ni mucho menos me ha enganchado hasta sus últimos cuatro episodios, y eso es algo inadmisible hoy en día.

lunes, 5 de julio de 2010

Palabra de escritor


Desde la incertidumbre que me provoca esta situación de prácticamente tener el título de traductor entre mis manos y con la certeza de que el curso que entra no me voy a Australia me he propuesto nuevas metas, nuevos proyectos que cumplir tal y como hice en su día. Veamos, pues, qué me propongo hacer este verano y el resto del año. En principio, y esto es esencial, he decidido retomar una novela que tenía ahí parada, aunque en realidad se trata de la reconstrucción de ella. Hoy escuchaba a Mario Cuenca Sandoval (Boxeo sobre hielo, El ladrón de morfina) en RNE hablar del síndrome de la segunda novela. Él ha procurado escribir algo muy distinto a su excelente primera novela publicada por desmarcarse un poco de esa "voz literaria" que asomaba en su primer trabajo. Como no creo que me cueste mucho alejarme de La traición de Wendy pero, honestamente, me parecía que El Desencantador iba por el mismo camino, he decidido tomar las riendas de la historia y jugar un poco a González Iñárritu con esto de las historias cruzadas. Vamos, que lo que en principio debía ser la novela ha pasado a formar parte de cinco historias que se entretejen, si bien la epopeya de Damián sigue siendo la columna vertebral de El Desencantador. Desde luego se tratará de una novela más madura en cuanto a los problemas que deben afrontar los protagonistas y el perfil de estos, aunque aún es pronto para decir que los cambios son significativos. Lo que sí puedo decir es que se trata de un proyecto muy ambicioso en cuanto a la técnica y a lo personal. Hace poco tuve que redactar el proyecto de la novela, así que haré un copia pega y os lo enseño aquí:


El Desencantador

Novela de historias cruzadas en torno a la suerte, a las elecciones fortuitas y cómo éstas afectan directa e indirectamente a terceros:
________ —La historia de Damián: doce años, de Barcelona. Es la primera persona en todo el mundo que se da cuenta de que los sueños han cesado. Como hilo conductor de la novela, su camino se cruzará con los de los demás protagonistas y de él depende que todo vuelva a la normalidad. Damián descubre que el causante de todos los sucesos que abocan a las personas a la muerte y la destrucción es un misterioso ser que se hace llamar el Desencantador.
________ —La historia de Amal: mujer, treintañera, musulmana. Aprovecha un viaje a Madrid (es profesora del departamento de lengua española en una universidad egipcia) para pasar droga en el avión. Todo se complica porque está embarazada de cuatro meses.
________ —La historia de Joan: policía encargado de un caso de asesinato. Odia a su mujer, pero un accidente de tráfico lo obliga a hacerse cargo de ella a la vez que resuelve su caso.
________ —La historia de Mario: Mario tiene veintiocho años y está prometido. Cuando vuelve de su despedida de soltero a las afueras de un pueblo, lo secuestran. Lo dejan en un almacén en medio del campo, pero los secuestradores mueren por un cúmulo de circunstancias. Su novia se queda plantada en el altar.
________—La historia de Roberto: Roberto tiene diecinueve años y es escritor. Participa en un importante certamen de novela donde resulta ganadora una obra bajo el mismo lema que la suya, pero la ganadora es una chica que lleva muerta varias semanas, así que Roberto trata de convencer al jurado para que premien su trabajo. La hermana de Roberto, de cinco años, es la única persona en el mundo que aún sueña.
Los capítulos de las cinco historias se van intercalando para dar forma al tapiz completo, a las causas y consecuencias, con el final precipitado de algunas de ellas. Mientras tanto, todo el centro del libro lo ocupa la extraña gesta de Damián, un niño en cuyas manos está el destino de todos.


En otro orden de cosas, habréis advertido el cambio en el nombre del blog. Esto tiene más que ver con mi proyección como escritor que con otra cosa. Como veis, también pesa la comodidad de no tener que crear una página web de momento. Ya sé que se trata de demorar lo inevitable, pero por lo pronto me basta con el blog en el que he vertido cuatro o cinco años de mi vida. Y hablando de años de mi vida, advierto desde ya que en unos días me volveré lastimero para recordar el día de mi infarto. Ya sé, ya... soy extraño con esto de las efemérides.

Para acabar, os dejo con un último proyecto que al fin parí ayer. Se trata de algo a lo que llevo dando vueltas años, y consiste básicamente en crear algo cuyo motor sea la experiencia Erasmus. Ya pensé lo de la novela Erasmus: la novela, que tendría gancho porque hoy día todos conocemos a alguien que ha estado de Erasmus o nosotros mismos lo hemos hecho. No obstante, me he guardado la idea en algún bolsillo y he creado algo mucho más práctico y romántico: el BLOG DEFINITIVO para Erasmus. En él daré consejos sobre alojamiento, convalidaciones, recetas, amistad, viajes... Y trataré de publicitarme en todos los foros Erasmus del mundo mundial. Creo que puede ser bastante interesante, claro que el blog no ha hecho nada más que nacer... Con todos ustedes, Instrucciones para un erasmus cualquiera

lunes, 21 de junio de 2010

Labios saliendo

Llegué a este pueblo perdido de Galicia como se llega a los lugares maravillosos, en autobús y por casualidad. No sabía los secretos que deparaba el lugar, las personas y demás entes que lo pueblan. Aquí meigas, lo que se dice meigas, haberlas, no las hay, ni hadas ni otras criaturas de honrosa mitología. Vampiros, sin embargo, haberlos haylos. Es lo que hablé con Maryana unos días después de llegar, cuando celebrábamos una moraga en la playa.

________ —Qué oscuro todo, ¿no?

________ —Es de noche.

________ —Ya, pero no hay luna.

________ —Está nublado, siempre lo está en el pueblo.

________ —Oye, ¿y eso que dicen de los vampiros es verdad?

________ —¿Tú qué crees? ¿Te dan miedo esas historias?

________ —Bueno… son mitos, no hay de qué preocuparse.

________ —Mira eso, al fondo. No, mira donde señala mi mano. Descuida, aún está lejos…

________ —¿Qué es? No veo nada.

________ —¿No ves nada brillando en la oscuridad? Justo donde rompen las olas, a la altura de una cabeza hay una boca. Vamos, tienes que verla…

________ —¡Ahora! Veo un borrón azul.

________ —Te cuento. La mayoría de la gente se equivoca. Esperan ver unos ojos rojos brillantes o unos colmillos que aparecen de la nada, pero lo único que delata a un vampiro son sus labios, azules y brillantes. Y sonrientes, como esos.

________ —¿Cómo lo has descubierto?

________ —Verás, un día llegué a casa y no había nadie, o eso creía. Entonces vi a mamá sonriendo en su sillón. Papá entró por la puerta. También sonreía… fue espeluznante por un momento.

________ Entonces sonrió ella.

domingo, 23 de mayo de 2010

De cuando Lost acabó con el franquismo


Este señor horrible llamado Franco tenía sueños de grandeza de una utopía que, para qué negarlo, logró llevar a la realidad. Durante la República (y en los círculos intelectuales durante el franquismo) hablar y comprender el francés y el inglés era algo muy bien visto. No obstante, esto entraba en detrimento de los sueños del "gran dictador". Por una nación, un país, un territorio deben tener UNA lengua, y en nuestro caso ésta no era ni más ni menos que el español. Así pues, ni gallego, ni vasco ni catalán, ni mucho menos inglés o francés: aquí se hablaba español, hostias ya. Además, como el Estado controlaba casi todo lo que entraba, los traductores vivieron tiempos de bonanza: no tanto los libros como las películas se traducían y doblaban por completo. De este modo encontrábamos que el pueblo, las grandes masas, sólo podían ver películas de a)Joselito y Marisol; b)películas dobladas y a veces censuradas; c)más tarde, pelis de tetas y landismo. Y pensar que había quien les reía las gracias a todos esos. Había quien lograba saltarse la censura con ingenio: por ejemplo, el subtexto de las cintas de Saura era muy rico, muy valiente.
Total, el pueblo español se deja absorber por la comodidad de lo que viene hecho, la ley del mínimo esfuerzo, y como no era preciso aprender otro idioma para ir a las películas, se fue dejando. Pasó que la sociedad lo asumió como un orden natural y basaban su argumento en: si yo soy español, ¿por qué tengo que aprender inglés para ver una película? Pero amigo, no lo tienes que aprender, basta con que leas los subtítulos. Cuando lleves cinco películas así, te acostumbrarás. Aquí tenemos el mensaje: el doblaje es un síntoma, una secuela del franquismo. En Portugal (y en menor medida en Francia), que están al lado, los cines y la televisión son en VO con subtítulos. Acabó la dictadura, murió Franco-lo-dejaré-todo-atado-y-bien-atado y las secuelas de ese tiempo de ese tiempo de sometimiento. Nadie podría proponer acabar con el doblaje de un día para otro. Los intelectuales (otra vez ellos) pasaban por puros nerds si sugerían ver las películas en versión original "para apreciar las interpretaciones, los matices de las voces"... Pero es que...si estoy leyendo me pierdo lo que pasa en pantalla y las actuaciones. ¡Pero amigo! Tú es que no distinguirías una actuación buena aunque te escupiera en la cara!

Y llegó LOST.

Recuerdo que fue el año de dos grandes descubrimientos televisivos más allá de la manida televisión por cable: Mujeres desesperadas en comedia y Lost en drama. También es verdad que ambas series han tenido suertes distintas, si bien ambas tuvieron una primera temporada que aportó un rayo de luz al aburrido panorama televisivo. Y el misterio de Perdidos, su continuo intento de dejarnos desarmados, su acumulación de interrogantes vencieron a la pereza derivada del franquismo. La gente empezó a tirar de Emule (hasta entonces reservado para la música) para bajarla rápido (recordemos que empezó a emitirse de manera ridícula e irregular por La Primera), ya que nos llegaba con meses de retraso, doblada y cuando ya sabíamos lo que sucedía dos temporadas más adelante. Descubrimos una escotilla. Humo negro. Rugidos, susurros. Gente que vive en el bosque. Conejos blancos. Y ya estábamos enganchados.


Pero no sólo a LOST. Descubrimos que una vez has probado el original, las series dobladas, el cine doblado no tienen ninguna gracia. Y probamos comedias nuevas, series de culto, volvimos a los orígenes del movimiento fan, nos hicimos miembros de webs especializadas. Lost era un producto tan adictivo que no había barrera insalvable entre las personas. Gente de derechas y de izquierdas en el mismo foro, en el mismo sofá tratando de discernir por qué Locke puede andar y Rose ya no tiene cáncer, o qué es ese pie de cuatro dedos... Por fin España parecía un país, sólo uno en el que podíamos disfrutar en inglés y olvidarnos del doblaje. Y descubrimos que igual estaban en Francia (con lo especialitos que son los franceses), Italia o Suecia. Y la gente descargaba Urgencias, A dos metros bajo tierra, The Big Bang Theory... y películas y series inglesas (esas grandes desconocidas). Proliferaron los blogs sobre series, las páginas especializadas, las series de televisión tomaron periódicos y revistas, la gente hablaba y habla por la calle de temporadas, spoilers, cliffhangers... Yo, como la mayoría, empecé a descargar gracias a Lost. La proliferación de páginas de streaming, el descubrimiento de páginas y alternativas de descarga, los torrents, megauploads y su puta madre nos hicieron adictos a Internet. Cada vez se consume más cultura y, paradójicamente, se lee menos. O más, quién sabe si con el libro electrónico y la piratería cultural la gente leerá a Sartre en el metro. Quién sabe...

Lo único que queda claro es que Lost nos unió para siempre, y ya se sabe: lo que ha unido Lost, que no lo separe nadie. Y si Lost ha sido capaz de derrotar una barrera, un lastre tan sucio como el del doblaje, es normal que esta noche millones de personas permanezcan en vilo para saber si al final Jack vivirá, si todos dejarán la isla o no. Está clarísimo que Juliet será la madre del hijo de Jack, porque todos queremos a la rubia. Y también que Desmond y Penny acabarán juntos, que para algo la suya es una historia de amor de esas que tanto les gustan a los yankies bigger than life. Y me la pela que nunca lleguemos a saber a qué vienen los numeritos de marras, ni quién era la madre loca de Jacob y MIB, ni de dónde han salido los poderes de la isla, ni quién se hará cargo de Ji Yeon. Sólo sé que yo también he llorado con la llamada de Desmond a Penny o la muerte de Charlie, que nunca me parecerá una locura que alguien se etiquete "Not Penny's boat" en la espalda o que nunca me brillará tanto el pelo como a Kate en un aeropuerto de noche. Y siempre, siempre querré a Desmond, a Faraday, Claire y Juliet. El camino ha sido largo, pero ha sido el mejor viaje de mi vida y no me ha hecho falta Biodramina (aunque en según qué momentos, casi...), y he hecho amigos y me he enamorado y he reído y llorado, y que eso lo haya logrado una serie de televisión creo que viene a explicar bastante bien cómo las consideraciones sobre éstas han cambiado bastante. Así que sólo nos queda esperar, ver y disfrutar... lo de juzgar lo dejaremos para los aguafiestas de siempre, ya que ahora está tan de moda decir que LOST no es para tanto. El país que ve Perdidos unido, permanece unido. QUE EMITEN UNA SERIE ESTADOUNIDENSE EN 'TIEMPO REAL'. Esto va a ser con toda probabilidad el mayor acontecimiento de la historia de la televisión.

Sin doblaje. Jódete, Franco. No, si el final de Lost es que readmitan a Garzón en el sistema judicial español. O algo parecido.
Mañana el mundo será un poco más gris. Os dejo con las muertes. In memoriam...

domingo, 11 de abril de 2010

Turismo de interior, de Cristian Alcaraz

«Secretos. Dudas. Miedos. Neveras vacías. Monstruos bajo la cama. Que Él diga yo_también/ los corazones hay que comérselos. Los crematorios. Quedarse con/en Las_afueras. En plena ebullición, cuando "parece un simulacro estar vivo", Cristian Alcaraz, con un tono sugerente, extremadamente sincero, lleno de frescura, permite que sean las hormonas y la edad las encargadas de jugar con el lenguaje y emprende un viaje -de vacaciones, lejos de la costa- hacia el interior de sí mismo. La muerte, en forma de crematorios, y el amor, al que hay que llegar de la mano, aunque a veces se quede sin gasolina y los trayectos sean largos, son dos de las paradas de esta ruta turística construida a través de factores comunes. Y es que es un placer llegar y poder decir "bienvenidos a mi sistema operativo", para después quedarse» (Ana Castro).

CRISTIAN ALCARAZ nació en Málaga en 1990, y estudia Filología Hispánica. Ha ganado varios certámenes de poesía a nivel local y regional, como el VII Certamen Andaluz de Escritores Noveles (organizado por el Pacto Andaluz por el Libro), y algunos de sus poemas han sido publicados en diferentes revistas digitales, como La sombra del membrillo.Turismo de interior, su primer poemario, obtuvo el III Premio de Poesía Joven “Pablo García Baena”.

Fotografía de portada de VÍCTOR CARRILLO.
A la venta en abril de 2010. 56 páginas. 10 euros.



Cristian es mi amigo y aún no he leído su poemario, pero lo haré y lo compraré y lo regalaré. Porque Cristian exuda poesía y la acerca a la generación del fotolog, del cine sentimental, de la música a todas horas, del quiero y puedo... Porque Cristian se ha lanzado de cabeza, ha puesto toda la carne en estas páginas y se desnuda ante el lector. Además, este poemario ha ganado un premio. Y sólo cuesta 10 euros. Y vale la pena, de eso estoy seguro.

domingo, 4 de abril de 2010

Pero vamos, que también leo (from time to time)

Como escritor este año me estoy obligando a leer. A principio de año me puse como meta al menos 20 libros en 2010, y creo que de momento voy cumpliendo. Alguno como el de Peter Pan ya lo había leído, pero lo he releído porque tengo una memoria horrorosa y porque, como sabéis, a veces una relectura nos aporta nuevos detalles interesantes. Siguiendo las reseñas del proyecto de escritora Elena y de mi admirado Alex (aquí tenéis sus reseñas literarias), paso a hablar brevemente de mis lecturas de 2010. ¿Cómo hago para escoger los libros que leo? Suelen ser recomendaciones de buenos escritores de quienes me fío, aunque a veces derrapo un poco, pero más allá del mero ocio busco formarme inconscientemente con buenas lecturas. Allá voy:

Matar un ruiseñor
Se trata de la única novela publicada por su autora, Harper Lee (quien además era la mejor amiga de Truman Capote); con ella ganó el premio Pulitzer. Novela preciosa en forma y fondo, todo un manifiesto por la igualdad y una oda a la inocencia. Harper Lee nos cuenta la historia de un pueblo, de una familia y de los sucesos que se desencadenan ahí. Por si fuera poco, todo está narrado desde el punto de vista de una niña. Destaco cómo a medida que transcurren las páginas la historia se vuelve más adulta y oscura, y no por ello cambia el tono desprejuiciado de la narración. Igual de recomendable es la película que se estrenó al año siguiente de la publicación de la novela.

El curioso incidente del perro a medianoche
Bien es sabido que en la actualidad pocos buenos libros despiertan movimiento entre el público (y no, Crapúsculo no es buena literatura por muchas hormonas que remueva), básicamente porque los clásicos cubren todos los géneros y edades. También es cierto que los adolescentes son las primeras víctimas de las modas literarias (buenas, como Harry Potter, o malas) aunque al final van cayendo todos en esa maravilla que es El guardián entre el centeno, un himno generacional que sigue vigente por la fuerza de su protagonista. No obstante, todas las generaciones venideras han buscado su particular Holden Caulfield. Ya se habló de su reencarnación en Las vírgenes suicidas (Jeffrey Eugenides, 1993), y no son pocos los que le otorgan este lugar heroico a la novela de Mark Haddon. Christopher tiene 15 años y sufre el síndrome de Asperger (un tipo de autismo), y como un ejercicio del colegio se propone escribir un libro. Debido a su condición tiene una fijación única por los detalles y las descripciones, sin permitirse el empleo de metáforas y figuras retóricas. En su barrio aparece una noche un perro asesinado y él, que apenas ha salido de su jardín, emprende una investigación que lo llevará a descubrimientos increíbles. Tierna, muy original y sorprendente. Y sí, yo pienso que Christopher está a la altura de Caulfield.

Peter Pan de rojo escarlata
Cuando James M. Barrie escribió Peter Pan y Wendy, destinó las ganancias a un orfanato londinense y ató los derechos de autor para que, cuando transcurrieran los cien años correspondientes, saliera su obra a concurso y se escogiera una continuación. La afortunada fue Geraldine McCaughrean, que en 2006 presentó su propuesta. Europa tiembla en plena I Guerra Mundial, Londres inclusive, y parece que este mal ha afectado a Nunca Jamás. Quienes fueran niños perdidos y los hermanos Darling han crecido y tienen hijos, pero las pesadillas les dan a entender que en Nunca Jamás las cosas están mal. Así pues, deben ingeniarselas para volver a un lugar destinado a los niños y procurar que todo vuelva a la normalidad. Se trata de una cocntinuación original, fiel a la obra de Barrie, aunque para mi gusto demasiado blanca para hablar del conflicto que trata, aunque se notan las buenas maneras de la autora, conocida en la liteatura anglosajona por su obra en literatura infantil.

Desayuno en Tiffany's
Capote es conocido por dos grandes novelas. Si bien A sangre fría me dejó algo indiferente en su momento, Desayuno en Tiffany's me ha encantado. Holly Golightly es probablemente el mejor personaje femenino que se ha creado jamás. Las descripciones de Capote, las palabras que pone en su boca, su ambigüedad moral y su continuo grito a la vida hacen de Holly un caramelo que le valió la posición de icono a Audrey Hepburn, cosa que no es de extrañar. Sin embargo, la preciosa película desleía la fuerza de este personaje y su trama, sus idas y venidas, los problemas en que se metía y las relaciones que mantiene con cuantos la rodean. Una novelita de diez, desde luego, gracias a un personaje universal que sueña con diamantes mientras se entrega a hombres por dinero para mantener su nivel de vida.

La fábrica creátor
Patricia García-Rojo ganó en el año 2007 el Certamen de Narrativa del IAJ con esta novela que publicó Berenice en 2008. Veréis, al tratarse del certamen y editorial con la que me van a publicar, lo he leído gustoso para ver qué tal. Patricia no esconde en ningún momento la idea de escribir literatura infantil, de modo que la novela tiene que entenderse como literatura infantil. Probablemente ni siquiera se dio cuenta de lo contaminados que estamos los escritores con los referentes de literatura infantil, ya que su novela recuerda muchísimo a la saga creada por J. K. Rowling. La idea de la autora es buena, un universo dominado por la imaginación donde Carlos, ajeno a todo esto antes, se ve obligado con gusto a aprender a usar su imaginación para que el mundo no acabe, ya que de Éldonon, dicho universo, proceden criaturas como sirenas, vampiros, dragones, la inspiración de los artistas, los inventos... todo. En principio la novela es la primera parte de una tetralogía, y aunque la novela tiene ritmo y está muy bien ideada, los personajes a veces flaquean y se transforman en estereotipos; además, la resolución no sorprende ni la mitad de lo que hacían los giros en las tramas de Potter y compañía. Y es que aunque tenga bastante ritmo y esté bien escrita, no veo en los personajes evolución, ese viaje iniciático que debe acompañar al personaje/héroe y lo transforme. Con todo, espero la segunda parte con ganas (y con el deseo de que la edición no contenga tantas erratas) :S

Bonus track: La cenicienta que no quería comer perdices
Es sólo un cuento, pero un cuento que se carga los estereotipos y los tópicos, un canto por la libertad de la mujer, un adiós al estigma de princesa que necesita que la salven. Un cuento moderno para adultos con dibujos divertidos y un argumento de simpleza pasmosa (como son al fin y al cabo todos los cuentos). Vale la pena mucho leerlo, complarlo, regalarlo y conocer la historia de sus autoras.

lunes, 29 de marzo de 2010

Cuentacuentos 49

Frase de Sechat: "Rebuscando entre los papeles encontraron una llave de lo más extraño.", por El Cuentacuentos.

HACER MEMORIA



Rebuscando entre los papeles encontraron una llave de lo más extraño. No es que fuera de esas llaves con una funda colorida de plástico o forma de estrella o triple lámina con agujeros indescifrables; se trataba de una llave de plástico. Adam no estaba seguro de cómo sabía que esa tarjetita era una llave: simplemente lo sabía. La cogió y la guardó en el elástico de los calzoncillos. Esos pantalones sin bolsillos eran una auténtica lata. Lo de no llevar camiseta… bueno, podía acostumbrarse a ello. Además, había que reconocer que tenía unos pectorales bonitos. No bonitos como los de las enfermeras o la doctora que lo había despertado, pero cuadrados y duros.
________ Se recolocó la llave con la tela de los boxers y dejó a los demás en la habitación. Volvió por el pasillo por el que había entrado y saludó a una enfermera con su sonrisa radiante. Funcionó; la chica respondió con otra hilera de dientes perfectamente alineados. Otro hombre se acercó a él, lo miró con esos ojos grises, extrañamente afilados, y le preguntó:
________ —¿Cuántos años tienes?
________ Adam no supo qué responder. Le dio la espalda y siguió el camino de la enfermera. Tras ese pasillo había otro, y otro, y otro que daba a dos más. Toda la instalación parecía estar constituida por pasillos con puertas metálicas cerradas. Como en esa película… Cuando estaba a punto de perder de vista a la enfermera, apretó el paso, pero el suelo estaba demasiado frío y seguía descalzo. ¿Dónde había metido los zapatos? ¿Tenía náuticos o deportivas? ¿Unas Converse, quizás? ¿Por qué no había venido Liza a recibirlo? ¿Para qué era la llave que habían encontrado entre los papeles de la oficina? ¿De quién era la oficina? ¿Cómo habían llegado a las instalaciones? ¿Qué relación había entre los cuatro? Por qué tantas preguntas?
________ La tarjeta-llave acabó de escurrirse por la tela y cayó al suelo. Adam la recogió y jugueteó con ella entre los dedos de la mano derecha, pero recordó que era zurdo y cambió de mano. Entonces se percató de que había perdido la pista a la enfermera. Estupendo, ahora búscala.
________ La llave no servía para ninguna de las puertas del pasillo. Muchas estaban abiertas y daban a despachos, pero las que estaban cerradas necesitaban llaves normales.
________ —¡Oye, tú!
________ Se trataba de uno de los que lo acompañaban en la oficina; el mismo que le había preguntado su edad.
________ —¿Cómo te llamas? —dijo ahora,
________ —Adam.
________ —Vaya, yo también. ¿No te parece extraño?
________ —Me parece una casualidad curiosa. Mira, tengo prisa.
________ —¿Adónde vas? Voy contigo.
________ Vete al carajo. Adam corrió por el pasillo y, al volver la esquina, se dio cuenta de que no había más caminos entrelazados. Había llegado al fin de la instalación. Finisterre… El otro lo seguía. Adam se detuvo a observarlo mejor. Era pelirrojo y sólo llevaba unos slips, ni siquiera unos de esos ridículos pantalones sin bolsillos.
________ —Vas a coger frío, amigo. Vuelve a la habitación.
________ —Ni hablar. Esas dos tías están piradas. Dicen que tienen no sé qué misión, que las dos están ahí para satisfacerme.
________ —Eres marica, ¿verdad? No pasa nada. Te satisfarán igual.
________ —Bueno, vuelvo adentro. Estoy tiritando.
________ El Adam pelirrojo desandó sus pasos y Adam esperó un rato para cerciorarse de que no lo seguían. Entonces abrió una puerta en el último pasillo, pero dentro había cuatro enfermeras —ninguna de ellas era a la que había seguido antes—que lloraban desconsoladas; lo miraron un momento y siguieron llorando. Adam se excusó y volvió al pasillo. La siguiente puerta estaba cerrada, así que probó con la segunda y hubo suerte. Se coló en una habitación espaciosa con una mesa rectangular de metal y grandes cristaleras. La luz entraba por todas partes. Adam se acercó a la ventana y vio a lo lejos
estás en un rascacielos
un grupo de personas frente a la puerta del edificio con pancartas y mucho movimiento, como las personas que se manifiestan por algo o que están en huelga. Justo cuando se disponía a abrir la ventana para oír los gritos —a esa distancia era imposible leer las pancartas—, el hilo musical del edificio irrumpió en una cancioncilla estúpidamente feliz.


________

Don't tell me not to live, just sit and putter
Life's candy and the sun's a ball of butter
Don't bring around a cloud to rain on my parade
Don't tell me not to fly, I simply got to
If someone takes a spill, it's me and not you
Who told you you're allowed to rain on my parade


________ ¿Desde cuándo sabes inglés? Adam salió del despacho y dejó la ventana abierta tras de sí. En el pasillo la música sonaba incluso más fuerte que en la habitación. Les echó un vistazo a los cerrojos de las tres puertas que quedaban: la última tenía una ranura alargada que coincidía con la llave que aún llevaba en la mano. Avanzó hasta la puerta e introdujo la llave. Se encendió una luz verde y giró el pomo. En ese momento alguien lo agarró por el hombro. Se volvió y encontró a una enfermera que hablaba a voz viva, pero con la música era imposible entenderla. Tenía el rostro surcado por lágrimas y los ojos rojos. Adam leyó sus labios y la cara de resignación:
________ —Qué demonios —dijo, lo besó en los labios y entró por la puerta.
________ Adam la siguió adentró y un hálito frío le puso la piel de gallina. Se le endurecieron los pezones, podía sentirlo. Lo que vio nada más entrar lo dejó clavado en el sitio.

I'm gonna live and live NOW!
Get what I want, I know how!
One roll for the whole shebang!
One throw that bell will go clang


________ El Adam pelirrojo estaba en una vitrina, como si flotara en un líquido, al igual que las otras dos mujeres. Todos desnudos y con los ojos abiertos, pero no se movían. Detrás había cuatro columnas de vitrinas donde se reproducía la misma imagen una y otra vez. Adam pelirrojo, las dos mujeres —que se llamaban Eve, según un letrero sobre sus cabinas— y, en la cuarta columna, él reproducido constantemente. Pero no puede ser, yo tengo recuerdos. El corazón empezó a latirle con fuerza inusitada y los ojos se le llenaron de lágrimas. Toda mi vida… Dos hombres con bata entraron con una camilla que no llegaba a cubrir los tres cuerpos por completo. Adam vio las caras de sus tres compañeros muertos (satisfechos). La enfermera se volvió, lo besó de nuevo en los labios y lo abrazó.
Entonces dejó de sonar la música.

sábado, 27 de marzo de 2010

jueves, 11 de marzo de 2010

En terapia con los chicos de 'Skins'


C'est à dire, últimamente no sabemos casi nada de la confirmada tercera temporada de In treatment. El drama de Gabriel Byrne se ha confirmado como uno de los más crudos e interesantes desnudos del alma humana en mucho tiempo. Animales heridos que desfilan entre sillas y sofás (¡ningún diván!¿dónde quedaron los tópicos?). Hace poco Nahum hablaba de ellos con la excelencia que le caracteriza. No es sólo la vida de Paul y cómo los problemas de sus pacientes influyen de manera tan negativa en su día a día. Además, esta serie nos descubrió a la inmensísima Mia Wasikowska, ahora en el ojo del huracán por encarnar a la Alicia del (me abuuuuurro) obvio Tim Burton.

Luego están los chicos de Skins, inmersos en una irregular cuarta temporada. Han dejado atrás la fiesta y se han sumergido en el drama. El plano secuencia que abría la temporada supone toda una declaración de principios. Complejidad, historias entrelazadas y, más allá, la muerte. El problema de Skins es que sus personajes pueden apasionarnos o aburrirnos. Me ha encantado la trama que envuelve a Cook, las idas y venidas de Naomi y Emily, así como la historia de Katie. En cuanto a Effy, es que sale en pantalla y provoca un efecto imán. La chica que todo hombre desea: autodestructiva, peligrosa, impredecible, misteriosa, sexy y muy inteligente. El capítulo junto a Freddie fue de los más oscuros de la serie. Luego, Freddie me cae mal, y aunque adoro a JJ su episodio me pareció una mierda, y la historia de Thomas me parece quemadísima. A ver si dan esta noche un enorme giro a todos los acontecimientos y se van de farra. ¡Ah, y queremos más Pandora en pantalla!



Todo esto no es gratuito. He aprendido últimamente que dar información gratuita es una pérdida de tiempo para mí y para vosotros. Así pues, llevo unas semanas con ganas de hablar de una nueva serie española MUY BUENA. Sí, es cierto. No, no estoy delirando... Si cogemos a un psicólogo y un puñado de adolescentes con problemas existenciales tendremos la nueva propuesta de (y lo diré sólo una vez) Telecinco: La pecera de eva. Hay una joven, la psicóloga de un instituto, que acaba de llegar y se encarga de todos los jóvenes problemáticos o con problemas del lugar. La psicóloga es Alexandra Jiménez, el alma de la serie. Eva es fresca, cínica, divertida y muy natural. ¿En qué consiste la novedad? ¿Por qué es tan buena la serie, Jose? Explícanos... Veréis, en primer lugar es una adaptación parcial del modelo seguido en In treatment, es decir, Eva recibe a muchos pacientes distintos y su trabajo influye en su vida. No obstante, cada episodio no se corresponde tan sólo a la sesión con un paciente. Por otra parte, la acción se aleja del despacho de Eva a través de flashbacks y momentos en la vida de los protagonistas. Los jóvenes chavales no son caricaturas de los verdaderos adolescentes y los interpretan actores poco conocidos y muy jóvenes, hecho que aporta credibilidad al invento. La serie no está encorsetada por un guión escrito frase por frase; hay guionistas, claro que sí, que escriben las escenas o problemas de cada "paciente" a grandes rasgos, y entonces dejan que los actores improvisen a partir de esas pequeñas instrucciones. ¿Qué sucede? Los diálogos son rápidos, las reacciones reales, los personajes viven cada punto porque sus intérpretes no se lo ven venir... Vamos, que yo al menos me lo creo. La serie cuenta con otro acierto, y es que conjuga a la perfección drama y comedia. Ese equilibrio es muy difícil de conseguir, sí, y de momento han logrado evitar los tópicos de siempre. ¡Aún no ha salido ningún joven gay que no sabe si salir del armario o no! ¿Algo más, Jose? ACTORES. Insisto, los actores son excelentes. Encabezados por una inmensa y carismatiquísima Alexandra Jiménez en un rol que no tiene nada que ver con su papel en Los Serrano, todos los actores y actrices dan vida a personajes interesantes, con aficiones normales, problemas normales y las dudas propias de la edad. ¡Y algo a lo que las series españolas siempre se han mostrado reacias! Todos los episodios llevan música de verdad que subraya las emociones de cada escena. No era tan difícil apostar, tal y como han hecho, por grupos algo conocidos pero que no mueven masas para ponerle banda sonora, un hecho que eleva a La pecera de Eva al Olimpo de nuestras series: la Musicalité, Giulia y los Tellarini... En definitiva, una serie joven para los jóvenes y no tan jóvenes que os dejará con un estupendo sabor de boca. Ah, y olvidaba un último acierto que señalar. Todos recordamos cómo en Un paso adelante, cuando los alumnos estaban a punto de acabar en la escuela, repitió todo el curso para renovar una temporada la serie; también conocemos cómo se desinfló Dawson Crece cuando los chicarrones se fueron a la uni... sólo Buffy sobrevivió a este salto de tiburón. Skins, y así volvemos a lo de antes, nos enseñó que se puede cambiar el elenco por completo y la serie puede perfectamente seguir siendo la misma y aquí no hay pasado na. La pecera de Eva también ha sido muy inteligente al respecto, ya que el reparto irá cambiando constantemente ya que el hecho de que la consulta pertenezca a un instituto hace que no sea necesaria otra explicación.

lamusique

No podría vivir sin

eveybody's gotta learn sometimes

Un libro

Un libro
Un saco de huesos, Stephen King