And do you brush your teeth before you kiss? Do you miss my smell? What about me? What about me? What about...?


Va dejando trozos de él por todas partes. Algún día desaparecerá conforme anda.

jueves, 7 de junio de 2007

¿Teleficción?

La otra noche estuve viendo un capítulo de Urgencias. Hasta aquí todo normal, ¿no? Pues sí, y no creo que nada de lo que vaya a contar a continuación sea extraordinario, pero sigo. El capítulo estaba narrado con flashbacks de un paciente, cada uno más alejado de la actualidad.
El paciente en sí era un hombre en silla de ruedas que tenía una enfermedad degenerativa. Yo creo que la gente olvida fácilmente porque es fácil olvidar, pero cuando vi a ese hombre retrocediendo en el tiempo, cada vez más joven y más sano, sin los estragos causados por esa enfermedad, me acordé de mi abuelo. Mi abuelo murió el año pasado casi postrado en la cama, sin poder hablar y consumido. Lo de consumido se entiendo como consumido en sí mismo, porque él siempre fue un hombre imponente, alto y fuerte.
Curiosamente, la imagen que me queda de él no es la de sus mejores tiempos, tal vez porque en lugar de ver los flashbacks y la acción real. Y parece una estupidez que tengan que poner algo en la tele para que a mí me dé por pensar cosas de este estilo, pero es que fue así.
No pretendo nada con este texto. No es una especie de lección moral en plan “Pensad en los que tenéis alrededor, pensad en los enfermos”, ni un homenaje ni nada por el estilo. Me resultó curioso que un capítulo de una serie me calara tanto.
Creo que lo próximo será mi lista de momentos televisivos inolvidables, aunque lleve prometiendo medio año las razones por las que ver Buffy.
Actualicé. Qué gusto…

5 comentarios:

Chewi dijo...

Dale caña a esas razones Brian, yo estoy deseando leerlas. Aunque tengo ya las mías, seguro que sacas algo más.

beyo dijo...

hijo míoooo... tú si no lo cambias cada dos por tres todo, revientas.

:p

Asiria dijo...

Como un río en el deshielo las truchas luchan por ir contra la corriente, son imágenes, momentos, instantáneas que se resisten a dejarse llevar hacia el olvido esperando ser capturadas y entonces revivir. Y entonces lo desapercibido, aunque presente pero dormido, despierta en nuestra mente y durante ese tiempo es lo más.
El gusto es leerte!!
Un abrazo!

Carla dijo...

jajaja Te aseguro que eso a mi me ha ocurrido unas cuantas veces. Es extraño, ¿Verdad? Me refiero a que tenga que ser un capítulo de una serie, una película, o incluso (no es broma) un anuncio publicitario lo que te haga pensar en cosas como esta...

Cendra

Donnie dijo...

Cómo mola entrar en tu blog y ver esa pedazo de foto!
Me encanta!

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Un libro

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Un saco de huesos, Stephen King