And do you brush your teeth before you kiss? Do you miss my smell? What about me? What about me? What about...?


Va dejando trozos de él por todas partes. Algún día desaparecerá conforme anda.

lunes, 19 de octubre de 2009

¡Ágora!


S. IV d. C. Egipto bajo las fuerzas del Imperio Romano. Hombres y mujeres gozan de respeto y relativa igualdad. En Alejandría destaca una mente especialmente brillante, Hipatia: mujer, profesora, matemática, astrónoma, filósofa, científica, mujer. Cierto, Ágora se trata de una película feminista, pero no sólo eso. Es un biopic, un peplum, la Historia de una ciudad donde conviven con sus más y sus menos varias religiones: paganismo romano y egipcio, judaísmo y una que está empezando a crecer, el cristianismo. Alejandría albergaba dos maravillas del pasado occidental: su Faro y su Biblioteca (lugar, además, de culto a dioses paganos).
________Amenábar compone un mosaico complejo por lo ambicioso del proyecto, y es que quiere contar la lucha de religiones (“homo homini lupus”), la historia de una ciudad, y a su vez convertir en heroína a una mujer casi desconocida para el gran público.
________El reparto está a la altura. Rachel Weisz, Max Minguella, pero no destaca un eje de aúpa como sucedía con Bardem en Mar adentro o Nicole Kidman en Los otros. O Ana Torrent o Eduardo Noriega. Pero Rachel Weisz logra que empaticemos rápido con su personaje. Como persona es guapa e inteligente. Como actriz, un monstruo curtido en teatro (El jardinero fiel). Ahora vienen algunos y dicen que es maniqueo el hecho de que Hipatia no envejezca a lo largo del metraje, y yo les diré que esto es un recurso tanto poético como narrativo: esta Hipatia insenescente logra que el espectador no se distraiga con los progresos del látex y maquillaje en detrimento de los acontecimientos narrados; y qué demonios, si yo tengo una actriz de la talla de la Weisz no le lleno la cara de polvos y plástico. La idea de que una mujer estuviera a la altura de los hombres y sirviera de consejera a un prefecto romano nos seduce.
________Nos horroriza la guerra. En una sociedad en la que la religión queda cada vez más en segundo plano, nos horrorizan los asesinatos en nombre de la fe, las guerras santas (bendita ambivalencia) y echamos pestes del fundamentalismo islámico. Así pues, en la película mueren cristianos, paganos y judíos en unas batallas muy físicas, de cuerpo a cuerpo, de metal romo contra el hueso, de muertes por las heridas mal curadas. Pero el malo es el cristiano. Amenábar, agnóstico confeso, parece incómodo con su pasado como cristiano, y se ceba. Se ceba con saña. Para mí está bien, de acuerdo, pero habrá gente a la que le pueda ofender. No obstante, no hay que olvidar que esto es ficción, señores, y la Historia, las biografías de los alumnos de Hipatia respaldan los hechos narrados en la película. El fundamentalismo cristiano existió por mucho que hoy nos quieran hacer ver que esto no fue así. La destrucción de la Biblioteca de Alejandría, banco de conocimientos de todo Occidente y el asesinato de Hipatia (una muerte probablemente menos poética de la que nos muestra el director, enamorado de su personaje) por motivos religiosos son hechos dolorosos.
________En cualquier caso, hay que aplaudir a Alejandro Amenábar por realizar una película entretenida y a su vez didáctica, por conjugar espectáculo clásico con atrevidos ejercicios formales, por medir cada plano, enseñarnos la degeneración de una sociedad ante la inevitabilidad de los fanatismos y por llenar las salas de cine (una vez más). Un pero es tener que haber usado esos tintes folletinescos para dar otra dimensión al personaje de la astrónoma, cuando lo cierto es que murió virgen, ya que, aunque no le faltaron pretendientes, hizo de su “carrera” su vida personal.
________Cierto que Ágora no es la sobresaliente Mar adentro por su complejo juego entre intimista y épica, pero nos da a conocer a una mujer excepcional y nos da una lección de Historia. Hay que ponerse de pie ante el minucioso trabajo de ambientación: al director ¿madrileño? no se le ha ido la pinza a sabiendas de que ésta es la película española más cara de la historia con sus 50 millones de presupuesto. Eso sí, es algo fría. Como he dicho, no es perfecta. Pero tiene dos pasajes que ponen el vello de punta. La destrucción de la Biblioteca (como escritor, me emocionó-dolió profundamente) y el desenlace.

Nota: 8

7 comentarios:

satrian dijo...

Sin duda subrayo tus dos momentos, emocionantes y rodados de una manera muy especial, muchos le achacan ser demasiado preciosista, pero a mi me gusta ese estilo, desde luego no es Mar Adentro, pero es una gran película.

Anónimo dijo...

Fría, la película me pareció fría. Demasiado. Quizás mis expectativas eran demasiado altas, pero me faltó pasión, y le sobró asepsia.

Por el contrario no veo tanta saña hacia los cristianos, eso que se nos muestra en la película es lo que nos enseñaron en las escuelas. Y es lo que ocurre en demasiados lugares hoy día. El mensaje de tolerancia cero contra el fundamentalismo, contra el adocenamiento mental, me pareció sin embargo encomiable.

Un saludo,

Jorge

Anya dijo...

pues yo cuando convenza a alguien me la veo!

Anónimo dijo...

Sabes que me gustan tus críticas de cine (las de series no suelo leerlas por mi desapego a la televisión y mi consecuente falta de referencias). Igual me planto esta tarde a verla. Y sería la segunda peli del año, y en un par de semanas, y coincidiendo con tus reseñas... Tachán!!!!
Rigoletto

Brian Edward Hyde dijo...

@Anya: cuando quieras vamos a un cine, que yo esta semana tengo que ver mucho cine :P
@Rigoletto: qué alegría ver que influyo para que la gente vaya al cine y disfrute de un arte olvidado casi siempre
@Jorge: pues sí, pero conozco a gente demasiado sectaria al respecto :(

Carlos dijo...

Han pasado casi 2000 años desde entonces y entre los talibanes y razinguistas (no confundir con aficionados al Racing) bien podría algun descenciente de Amenabar en el año 4009 producir un nuevo Agora y filmar de paso los últimos ejemplares de libros en papel :)

Que pocas cosas esenciales han cambiado en los radicales.

Un abrazo genio de la crítica seriecinemáticotelevisiva!

Klover dijo...

Salí verdaderamente cabreada del cine y me costó horrones quitarme la furia que llevaba dentro.

La película me gustó, un poco larga en según qué momentos.

En cuanto a lo que dices sobre que Hipatia murió por religión te lo discuto. Y también lo de tildar a la peli como feminista. Cabrea ver el puto pasado cuando en muchos lugares las cosas siguen parecidas y por aquí aún queda muchísimo que mejorar. Imagino que el haber salido con tal enfado apoya la teoría de la "no frialdad" de ágora, al menos en mi caso.

Y nada, después de esto...un besete rubito, no falta mucho para mi visita granaina ;P Que hay ganas ^^

lamusique

No podría vivir sin

eveybody's gotta learn sometimes

Un libro

Un libro
Un saco de huesos, Stephen King