And do you brush your teeth before you kiss? Do you miss my smell? What about me? What about me? What about...?


Va dejando trozos de él por todas partes. Algún día desaparecerá conforme anda.

viernes, 16 de octubre de 2009

Dublineses


O “Los hombres que estremecían a las mujeres”, según los suecos. Voy a hablar de dos cantantes, ambos buenísimos, ambos irlandeses, que comparten no pocos puntos en común. Pero no os voy a hablar de recomendaciones de discos o cosas así. Voy a hablar de cada uno tal y como yo los conocí, que me parece el mejor modo de conocerlos. El primero, por decir uno y seguir mi peculiar cronología, es Damien Rice. Un día, hace tres años, buscaban en un foro de escritores la canción más triste que existe (¡hala, los escritores son unos tristes!) y alguien había propuesto una tal Elephant de un tal Damien Rice. No sabía de qué hablaba, pero la primera vez que la oí me llegó donde llegan pocas cosas. Después descubrí que la canción más triste de este señor es Accidental babies, de su segundo disco de estudio,
9 (2006).


Y que el primero se llamaba 0 (2002) y contenía maravillas como una canción que acaba con una voz soprano (Eskimo) o Cannonball, de la que aprendimos cosas cursis, de acuerdo, pero perfectas en su cursilería: “las piedras me enseñaron a volar, el amor me enseñó a mentir, la vida me enseñó a morir”. Y si este disco inicial contenía duetos, 9 parece un disco ideado para lucimiento de Damien y de la chica que le hacía los coros, Lisa Hannigan. Cuando dos meses después de oír por primera vez Elephant fui al concierto de fin de gira del hombre, no había ni rastro de Lisa. Su relación había acabado y Damien Rice sabe defenderse muy bien por sí mismo en un escenario. Se vuelve roquero, simpático, divertido y de su boca no sale una voz, sale un torrente. Qué portento. Y echadle violoncelos, guitarras, baterías, violines, piano… Mientras esperamos su ya grabado y anunciado tercer disco, podemos consolarnos con los temas que ha sacado a modo de single (imposible no mencionar su Unplayed piano, dedicado a Aung San Suu Kyi, ganadora del Nobel de la Paz, que vive bajo arresto en casa desde 2002 por apoyar a la oposición birmana contra la dictadura), o con otro dublinés de pro: Glen Hansard. Hace dos o tres años, también, el Oscar a la mejor canción lo ganó una modesta producción irlandesa (el musical Once, para más señas) gracias al tema Falling Slowly, un dueto precioso de Glen y su partenaire, la checa Markéta Irglová. Ambos ya habían cantado juntos en la banda irlandesa The Frames (Damien Rice era a su vez vocalista de Juniper), donde se desarrollaron algunas de las canciones del musical. Glen es más feo que guapo, pero en su papel de busker nos enamora con la primera canción que se atreve a cantar con nocturnidad y alevosía, Lies (de nuevo música de chico atormentado, e insisto, para nada impostada esa actitud). Empieza, como Rice, casi todas sus canciones a capella y acaba gritando entre guitarras y pianos desatados. También se atreve a reírse un poco de sí mismo con temas como, y atentos al título, Broken Hearted Hoover Fixer Sucker Guy. Pero si hay alguna canción que valga la pena ésa es Say it now, un grito desesperado para poner fin a una película que no es original, pero tiene números musicales de los que uno no se puede despegar como se quita una calcomanía. En cualquier caso, si os gusta el rollito cantautor, el rollito melancólico, la MÚSICA como tal, no dejéis pasar la banda sonora de esta película. Vale la pena comprarla, como valen los dos discos de Rice (con sus cubiertas en cartón con dibujitos preciosos en los libretos) o, ya que seguimos con los dublineses, vale la pena la mitiquísima Sinéad O’Connor. Si alguien tiene algo que objetar, say it to me now.

4 comentarios:

Rebeca Sánchez dijo...

adoro a damien rice, lo descubri viendo closer donde al final sonabA UNA DE sus canciones, así que me compré el diso O y me maravilló, delicate, cannonball, eskimo... preciosas luego conseguí en una parada en londres el 9 elephant es una pasada de canción, y hace unos meses en nueva york un disco de caras b de damien superchulo

Anónimo dijo...

dos músicos de ¡la hostia!
once, una película para no perderse (sólo un detallito: la canción de apertura, en la fía noche en la grafton street es "say it to me now". lamentablmente, de "lies" sólo se puede escuchar el pequeño fragmento de una grabación de mala calidad).

movilizante tu comentario. ojalá contagie entusiasmo a varios para que descubran a estos magníficos cantautores.

un regalito: damien y glen, juntos busking para el público que se quedó afuera de un concierto, hace 10 días:
http://www.youtube.com/watch?v=9F1N8Q2tmgM&feature=player_embedded

Larisavel dijo...

Que casualidades, hace poco vi "Once", que maravilla de canciones.

Brian Edward Hyde dijo...

@Rebeca: sí, yo también lo he ido redescubriendo en todas las bandas sonoras habidas y por haber

@Anónimo: gracias por avisar, tengo que corregir unas cosillas ;) Y gracias por esa maravilla de actuación!

@Larisa: de casualidades se hace nuestro camino. Teníamos que cruzarnos sí o sí. Besos

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Un saco de huesos, Stephen King