And do you brush your teeth before you kiss? Do you miss my smell? What about me? What about me? What about...?


Va dejando trozos de él por todas partes. Algún día desaparecerá conforme anda.

martes, 6 de abril de 2010

Cosas que nos enseñó la Iglesia sin las que no podríamos vivir


Oh, no, eso no es cierto, están sacadas de contexto... es una Cruzada contra la Iglesia y el Papa. Pero señores, ¿en qué mente enferma caben tales afirmaciones por rebuscadas que sean?:

1. El Holocausto es un invento de los judíos

2. Hay menores que desean el abuso e incluso provocan

3. El preservativo no soluciona el sida; al contrario, sólo aumentan los problemas

4. Si la mujer aborta, el hombre puede abusar de ella

5. La homosexualidad es una enfermedad


Todos juntos: ¡ABORTO NO, PEDOFILIA SÍ!

3 comentarios:

Alberto Granados dijo...

Amen.

Carlos dijo...

Yo es que no creo en el Vaticano :)

Un poder creado en base al miedo y la ignorancia de una masa que ahora, y estamos ya en el s.XXI comienza a cuestionarlo.
Y claro, el poder vaticanal ha interpretado de forma muy peculiar la venda que cubre los ojos de la Justicia.
Con lo facil que tienen ahora acercarse a la gente,y siguen talibándose, pos fale.

Y ya que menciono a la otra gran religión del planeta,una cosa sí que resalto de este mundo "occidental" nuestro que no paramos de criticar: Esa libertad de poder hacerlo.
No digo que tal libertad sea lo mas, que luego matizamos y sacamos mil defectos, pero sí que un post como este en el otro lado y condenan a muerte a quien lo escribe, a quien lo lee, a quien lo cuenta, a quien lo piensa, a, vamos a to quisqui!

En fin, y si la Iglesia se beneficia de Hacienda como parte del Estado, que recuerde que la Justicia forma también parte de ese Estado, e igualmente es para todos, al menos aquí en la Tierra.

Forza Brian!

Antara dijo...

Qué grande, Brian. Gracias por este post.

PD. Me ha encantado la presentación de tu blog. :D

lamusique

No podría vivir sin

eveybody's gotta learn sometimes

Un libro

Un libro
Un saco de huesos, Stephen King