And do you brush your teeth before you kiss? Do you miss my smell? What about me? What about me? What about...?


Va dejando trozos de él por todas partes. Algún día desaparecerá conforme anda.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Yo soy Cuentacuentos


Llevo tiempo planteándome hablaros de una web única y muy interesante, pero lo pospongo continuamente y al final hace falta una circunstancia especial para que arranque. El Cuentacuentos comenzó hace cuatro, cinco años, no sé muy bien, en el carcamal href="http://cuentacuentos06.spaces.live.com/">MSN Spaces. Se trata de un lugar de encuentro para los jóvenes (y no tan jóvenes) escritores noveles o aficionados a la escritura. La propuesta es sencilla: cada martes nos dan una frase, y a partir de esa frase debemos crear un cuento cada uno en una semana. Se publica en lunes, tal que asín. De este modo, a partir de una frase podemos encontrar hasta cien historias distintas. Si bien es cierto que en un principio la participación era más activa, la creación de la nueva web y foro promovieron que los vínculos entre los participantes fueran más allá de lo estrictamente literario. Por si fuera poco, el elemento cuentacuentil dispone de una gota de misterio. El cotarro lo “dirige” un anónimo Señor de las Historias desde que nació la propuesta en diciembre de 2005, que se dice pronto.

¿Qué es para ti ser un Cuentacuentos? Veréis, uno nace con un don. Hoy en clase de Patología hemos empezado a hablar de los distintos tipos de inteligencia, y uno ha dicho que hay gente que sabe escribir y gente que no. Eso es innato; pero claro, como todas las cosas, si se deja de lado, esta capacidad se atrofia. Como yo no quería que se atrofiara por nada en el mundo, me puse a escribir. En primero de carrera tuve Internet por primera vez (robado de la wifi de un vecino, pero Internet) y gracias a ello se me abrieron infinitas posibilidades. Hay escritores a los que les da pánico enseñar lo que escriben. En ese aspecto yo soy un exhibicionista y no dejo de pasar cuentos y mis poemas a todo el mundo.
Ya había abierto mi blog en MSN cuando descubrí la iniciativa Cuentacuentos. Llevaban apenas dos o tres meses escribiendo cuando me uní a ellos. Al principio la actividad era frenética: todas las semanas publicaba un nuevo cuento. También es verdad que antes tenía más tiempo o me distribuía mejor. La cuestión es que el esfuerzo de cada semana hace que alguna vez brille algo en condiciones. Practicas diversas herramientas narrativas, cambias de género, experimentas con personajes cada vez más distintos entre sí… Y lees, lees mucho. Lees cincuenta historias a la semana, muchas de ellas paja, de acuerdo, pero de vez en cuanto destaca uno de los mejores cuentos que jamás puedas leer.

Vamos, creo que aún no he explicado muy bien qué es ser Cuentacuentos para mí. Con Cuentacuentos he aprendido a escribir, a ser crítico, he hablado de libros, de autores, pero también de cine, televisión, música, teatro… De lo divino y lo humano. Gracias a Cuentacuentos escribí mi primera novela corta y pude ir a Mollina y ganar algunos premios, y conocer a personas que probablemente ya son imprescindibles en mi vida. Gracias a Cuentacuentos he ido a Madrid y he tenido casa, he ido a Ávila sin que mamá lo supiera, he reído, he reído, no he llorado, he querido creer que soy bueno, he criticado implacablemente a colegas… Y he crecido mucho en estos cuatro años de vida escritorcil como para ahora no pensar en ellos un poquito cada día. Dicen que Cuentacuentos se es para siempre, aunque sólo pases una semana y dejes un cuento. Como en todo lo mejor y en lo malo, una vez que entras no puedes salir. Eso sí, si algo malo tiene El Cuentacuentos es que me ha hecho escribir mis mejores historias, y no sé si es algo de agradecer o no. Y que me ha drenado cienes de historias, pero no puedo dejar de seguir enganchado a esta droga. Muy recomendable, amigos.

5 comentarios:

Anna dijo...

¡Qué gran descubrimiento! Voy a darlo a conocer, y a ver si me animo a escribir también :D

*Sechat* dijo...

Buena recomendación Brian. El mejor sitio del mundo y como bien dices, una vez que entras aunque sólo publiques una historia, eres Cuentacuentos para siempre.

Mj dijo...

ay :)

Anónimo dijo...

Supongo que hay mucha gente que tiene ese don que tú señalas y que nunca se lo ha planteado. Los blogs y esos espacios virtuales permiten ejercer de periodista, de cuentacuentos, de poeta... Todo un miundo de posibilidades. Y que nunca decaiga.
Rigoletto

Carlos dijo...

Es un gran lugar cuyo contenido va sobreviviendo al paso del tiempo.
Un abrazo genio y gran foto!

lamusique

No podría vivir sin

eveybody's gotta learn sometimes

Un libro

Un libro
Un saco de huesos, Stephen King