And do you brush your teeth before you kiss? Do you miss my smell? What about me? What about me? What about...?


Va dejando trozos de él por todas partes. Algún día desaparecerá conforme anda.

lunes, 10 de agosto de 2009

Esperanza: Mi primera vez


Pero qué días más tristes. No hace más que morirse gente y encima llueve. Los días que llueven no trabajo. No me siento con fuerzas. Ayer me llamaron del pueblo, sigo siendo la puta del pueblo. Putas las hay a puñados, pero solo cobramos unas pocas, que le vamos a hacer, si tenemos que vivir de algo. De vez en cuando, muy de vez en cuando que es cuando voy al pueblo todavía hay más de una y de uno que me dicen que por qué no lo dejo, que me meta en la fábrica del esparto. A mí me da vergüenza reconocerlo, pero tras más de veinte años en esto no sé hacer otra cosa. Te guiso una cazuela que te chupas los dedos o te chupo otra cosa, no sé más. Esa es mi vida.

Ayer no quise ir al pueblo porque ya me veía llorando por un hombre mayor que yo, no mucho, pero tampoco muy poco. Me llamaron porque ha muerto Enrique, vecino de toda la vida y aunque esto no lo sabe nadie, también fue mi primera vez. Y es que no se nace puta ni enseñada. Tenía yo 22 añitos, qué recuerdos y qué envidia… cuando me encontré a Enrique, un señorito de 30 que andaba prometido pero no dejaba de tirarme los trastos. Yo, lozana e inocente, bebía las aguas por él y por cualquier hombre/chaval con barba de varios días y piel morena: los rubios siempre me han dado como grima. Pues ayer murió el pobre de un cáncer fulminante. Descanse en paz, Enrique.

Hoy no me podido dejar de pensar en él. En la pescadería, mientras me enseñaban las merluzas frescas, no dejaba de acordarme de la impresión que me causó su polla, la primera que veía tan cerca. Luego de vuelta a casa cuando he pasado donde las flores del quiosquillo me he acordado de dos gardenias medio chuchurrías que puso en la mesita para que fuera más romántico. Me convidó a lo que quisiera beber y yo bebí como una esponja, así que cuando él dijo por aquí, por allí que fui. Yo iba advertida, aterrorizada como íbamos antes las jovencitas: que eso era un suplicio, que iba a llorar de dolor... Mientras hacía la comida, una carne con tomate frito, me he acordado de que sangré, aunque casi no lo supe hasta la mañana siguiente cuando encontré las bragas manchadas. No me dolió de lo borracha que iba. Recuerdo que lo primero que me dijo fue quqe se la chupara, y yo empecé a chupar como se chupan los polos, aunque él quería una mamada en toda regla. A mí, entre el poco saber y la inexperiencia, eso me daba repelús, pero desde entonces lo primero que le he hecho a un hombre ha sido comerle la polla y luego aprender... todo con tiempo, pero de lo que una se da cuenta es de que el sexo no importa apenas. ¡Y la que está cayendo!

2 comentarios:

beleita dijo...

A esta Esperanza alguien debería decirle que los rubios también tienen su aquel ;P


¿Cuántos años tiene el personaje? Porque parece muy ilusa, a pesar de la profesión y de haber salido del pueblo hace... bueno, todo depende de hace cuánto. Quiero leer más para saber por qué. ¿Trabaja por cuenta propia? Bueno.. lo dejo XD

Carlos dijo...

¿Y que es el sexo sino una combinación de siesta y oráculo?
Ya lo dice el latín hora sexta o a tomar.... es decir o siesta u oráculo de ahí >> sexta o >> sextao (nada que ver con Sestao ¿o sí humm?) >> sexto >> sexo.
Un claro ejemplo de machismo porque ¿por qué no se llama sexa? Lo intentaron arreglar con sexagesimal pero ya sabes, lo de la crisis y la economía de palabra.
Así que sexo.

¿Sabes una cosa? Leerte es mucho menos complicado y es todo un pla buenooo ahí ahí estarían ambas cosas xD


Y Refelicidades!! Un abrazo amigo mio


*Desvaríos preFeria de Málaga!

lamusique

No podría vivir sin

eveybody's gotta learn sometimes

Un libro

Un libro
Un saco de huesos, Stephen King